Newsletter Intuitiva Consultoría Integral

En estos días de tanta explosión de la virtualidad, hemos tenido la oportunidad de “ver y escuchar” muchos inescrupulosos, vendedores de humo y embaucadores, que usan indiscriminadamente la palabra Coaching como pretexto para vender prácticas de egoísmo, narcisismo, falsa espiritualidad y autoesclavitud. Discursos con largas listas de tips para la eterna felicidad, “herramientitis” para distraer los asuntos centrales de la vida y promesas de transformación por el poder mental o incluso lograr ser millonario después de participar en una charla. Nos estremece ver cómo este tipo de manejos tienen tanto eco en una sociedad que con seguridad requiere menos cuentazos y más construcciones de sentido profundo hacia el buen vivir.

Debemos aclarar que quizás muchos de estos oferentes a veces no necesariamente son mal intencionados, más si superficialmente incorporados, pues pretenden ser oferta en este tipo de servicios, sin las mínimas bases éticas, estéticas, técnicas y políticas requeridas; no quedándoles otra opción que vender humo, discursos ligeros o dinámicas grupales que operan como anestesia local para no asumir las responsabilidades propias y la co-responsabilidad del vivir en la experiencia (vivencia) de un propósito superior proveedor de sentido existencial.

Durante algunos años hemos estudiado a fondo la propuesta originaria de la ontología del lenguaje y veo una indiscutible distorsión de los planteamientos básicos sobre la potencia generadora del lenguaje y el conjunto de prácticas propuestas con la palabra Coaching desde Latinoamérica por el profesor Rafael Echeverría o desde los planteamientos de Conversaciones Colaborativas del maestro Humberto Maturana en Chile. Escuelas de conversaciones que desde el sur están haciendo un incalculable aporte al mundo.

Nuestra inquietud es mayor, porque desde Intuitiva Consultores en alianza con la Universidad de Manizales, hemos creado una escuela de Coaching Ontológico y no del “pseudo Coaching” que hemos descrito anteriormente, lo que no nos ha hecho tan atractivos para un mercado que pide a gritos productos superficiales, shows de forma y narrativas facilistas. Nuestra decisión y convicción es la construcción de una escuela latinoamericana de conversaciones donde creemos en la reivindicación de las conversaciones como caminos para la construcción de un sujeto colectivo, en la posibilidad de volver a apreciar lo común cómo sendero de reinvención; donde proponemos emprender las transformaciones culturales decoloniales que nos permitan redescubrir el poder de la tribu, del nosotros, de la belleza de la construcción compartida de la nueva sociedad y las nuevas sociedades que podemos ser y las organizaciones que merecemos tener.

Una escuela donde aprendemos a estar presentes en él presente, a descubrir el cuerpo como lienzo de aprendizaje, vivir las emociones como materia prima fundamental para la acción, los actos del habla cómo posibilidades para narrarnos distintos y desde distintos lugares de colocación y la intuición como una magnífica capacidad humana para alumbrarnos.

Una escuela donde acompañamos a los estudiantes a aprender a escuchar al otro distinto y legítimo otro, a disentir como posibilidad, a mirarnos en los ojos y a los ojos, a reinterpretar el pasado, amar el presente y diseñar el futuro que anhelamos. Una escuela donde las herramientas son sólo instrumentos para refinar el servicio, donde valoramos la decisión del otro por ir hasta donde en conciencia expandida quiere ir, recordamos el poder inspirador de la elección y la infinita capacidad de nacer y renacer abrazando el lenguaje generativo.

Sin embargo una escuela que se cuestiona si deberíamos llamar Coaching lo que hacemos, enseñamos y ofrecemos; a veces presentimos que es magnífico y a veces evidenciamos que es totalmente grave porque al referirnos al Coaching podemos quedar atrapados en generalizaciones acerca de las inadecuadas prácticas ya descritas.

Por lo anterior, me sigo preguntando si una forma óptima de dejar fuera de lugar todo aquello que se llama Coaching sin ser Coaching, es renombrando la propuesta como “Conversaciones Generativas”; para safarlo de la liviandad en las comprensiones de moda sobre los más profundos asuntos del ser en devenir y reconfigurar los avances teórico prácticos que hemos venido desarrollando en procesos de investigación como escuela. Y así, desde la mirada de la ontología de las conversaciones que emerge lo generativo del lenguaje como expresión de la diversidad de lo humano. Dónde el “uno” como enajenación del yo, desaparezca para que se nutra nuestra intimidad y desde ese lugar evolucionemos al nosotros con naturalidad, como el latido de la humanidad que danza conversacionalmente desde la diversidad del nosotros como senderos hacia el buen vivir.

Conversar para Conver-ser individual y colectivamente.

Descargar Artículo Completo Depuración o Renombramiento de la Palabra Coaching

Por:

 

Sandra Petrel
Psicologa y Máster en Gerencia del Talento Humano
Coach Ontologico Organizacional por Intuitiva Consultores
Consultora Asociada de Intuitiva Consultores

 

y

Mario Cobaleda

 

Mario Cobaleda
Candidato a Doctor en Diversidad
Fundador y Gerente de Intuitiva Consultores
https://mariocobaleda.com/ 

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