Newsletter Intuitiva Consultoría Integral

¿Cómo la cultura organizacional es clave para los procesos exitosos de transformación organizacional?

El ser humano es un ser social cuyas acciones, comportamientos y decisiones no son aisladas de lo que sucede a su alrededor, así que abordar cualquier temática que tenga que ver con él, tendrá un grado de complejidad incluso mayor al que siempre se espera.

El hombre desempeña innumerables roles, entre ellos se encuentra la familia, la sociedad y el trabajo; cuando hablamos de este último se debemos mencionar primero que cada organización debe ser tratada como un conjunto complejo que está compuesta por seres complejos, es decir, la organización también como el hombre debe cumplir objetivos, y además, tiene una esencia y un propósito.

Para esta época se presenta no solo un gran cambio generacional, sino un cambio estructural de las organizaciones debido a los diferentes factores del mercado que obligan a las empresas a realizar una reingeniería no solo de procesos sino de actitud, pensamiento y visión.

En las empresas tradicionales se visualizaba que las grandes compañías se sostenían fuertes y sólidas en el mercado, pero esta percepción se ha transformado un poco debido a que hoy existe un factor más valioso y es la velocidad de reacción, así que la concepción tradicional de la influencia que tenía el tamaño de las empresas ha pasado a un segundo plano, potencializándose la capacidad de generar soluciones transformadoras que generen el suficiente impacto.

La investigación sobre cultura dentro del ámbito empresarial se da para determinar los valores del entorno que afectan a las organizaciones, en la actualidad el mundo empresarial se debe desarrollar dentro de las condiciones dadas por la globalización y la competitividad; es decir, el análisis de la cultura se convierte en factor fundamental, e incluso, en algunas organizaciones llega a ser un elemento diferenciador que potencia la competitividad y la calidad del trabajo realizado por éstas.

Pasion trabajo cultura

La cultura organizacional se encarga de establecer los efectos que puedan tener las normas y los valores que caracterizan a todo lo que se relacione con la organización, desde sus directivos hasta sus colaboradores y miembros con quienes interactúan. Cuando se crean altos niveles de satisfacción en el trabajo esto repercute directamente en los niveles de productividad, aunque en esto radica la clave, lograr una cultura que genere satisfacción y sus correspondientes efectos encierra varios secretos.

Si bien, es fundamental involucrar a los colaboradores en los procesos de la empresa para que éstos se sientan acogidos por las prácticas y principios que la organización decide implementar, también el capacitar y entrenar a las personas para cada tarea en la que se desempeñan permite incrementar los niveles de interés por sus funciones y potenciar la consciencia del rol que ocupan en la organización, haciendo que estos estén se sientan más satisfechos cuando se dan cuenta de la conexión entre su desempeño y los beneficios que obtienen, no solo personales sino también empresariales.

Pensar acerca de la cultura organizacional combina aspectos racionales y lógicos, con creativos y emocionales; enfoques descriptivos objetivos con interpretaciones valorativas subjetivas.

El fenómeno organizacional ha cambiado significativamente con el pasar de los años, afectando de distintas maneras la interacción entre la conducta del sujeto en el mundo laboral y el marco organizacional. Los sucesos económicos, políticos y sociales crean una relación forzosa y dinámica en donde las organizaciones están obligadas a adaptarse según se den estos cambios para garantizar su existencia; todo esto se alcanza por medio de las estrategias que sean definidas por cada empresa, el modo de dar solución a cada situación está limitado por la cultura que tengan establecida.cultura trabajo en casa

La cultura organizacional, además, requiere un trabajo gerencial arduo; los altos directivos deben preservar las glorias del pasado que todavía agregan valor a esta, partiendo del hecho de que todas las organizaciones son diferentes, y que cada una tiene unos comportamientos inherentes a ellas, y así mismo, deben tener la capacidad analítica para reconocer y discernir cuando existen elementos en su cultura que deberían dejar atrás o transformar. La cultura es importante porque determina la forma como funciona una empresa, y además ésta se refleja en las estrategias, estructuras y sistema que la conforma.

En el campo del proceso administrativo, por varias razones resultaba eficiente, por ejemplo, dedicarse solo al manejo de los problemas internos de las empresas, para el logro de eficiencia en la gestión empresarial, así como el conocer internamente la empresa le genera ciertas ventajas, el conocer a sus colaboradores más allá de sus técnicas y formación formal brinda una ventaja adicional para aprender a controlar y potencializar esos elementos a favor de la empresa.

La cultura se convierte en un factor importante porque permite dar un rumbo a las actividades en las que se deben desempeñar los miembros de una organización, ayuda a encontrar un significado a las tareas realizadas para que finalmente puedan desarrollar y alcanzar los objetivos comunes que persigue la organización.

El propósito es construir postulados que estén en pro de mejorar las relaciones, acciones y modos de funcionamiento que se puedan desarrollar a partir de la cultura organizacional y permita que se conviertan en compañías exitosas.

La idea de que la identidad es producto en gran medida de la interacción social, hace posible inferir que estas influencias sociales y culturales pueden dar lugar a identidades colectivas derivadas de las contingencias que llevan a que se identifiquen como pertenecientes o afiliados a un entorno social significativo como la familia, la religión, la escuela, etc.

La cultura organizacional crea en los miembros de la empresa una identidad particular ligada a ella, que como en cualquier comunidad o grupo social, lleva a sus integrantes a trabajar y a desarrollar conductas aceptadas y valoradas por todos sus miembros cuando se consideran positivas y de igual manera cuando estas conductas son reconocidas como negativas, tienden a ser rechazadas.

Así es que la cultura organizacional, como lo he mencionado, constituye uno de los factores más importantes para el desarrollo empresarial determinando su capacidad de ejecución efectiva incluso en momentos de crisis. En la medida que los miembros de una organización perciben como propia a la organización y se perciben a sí mismos como parte fundamental y funcional en la búsqueda de mejoramiento de cada uno de los procesos que se desarrollan de manera individual, en suma constituyen el resultado global de la compañía, permitiendo un nivel de capacidad de superior para el alcance de los propósitos estratégicos de la empresa ajustándose a la visión que de ésta se tenga.

 


Mariana Zapata

Administradora de Empresas
Consultora Asociada de Intuitiva Consultoría Integral

 

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Artículos relacionados